
Es entendible hasta cierto punto que no nos demos cuenta de la crueldad que supone ser carnívoro teniendo tán amplia gama de alimentos mas saludables y necesarios para nuestro cuerpo, la carne tiene el sabor del vicio. Cuando el paladar, el resto de la boca y la no menos importante garganta han sido pintados con sangre necesitan cada cierto tiempo un retoque, pues el sabor se reseca y se desmorona. Es entendible que rechazemos toda alternativa y no dudemos en tacharla, cual yonki alienado, fuera de todo razonamiento. Después de todo, no somos mas que el último y mas triste destino, somos el momento en que se tilda la tragedia, pues apoyamos con nuestro dinero, con fin de la egoísta satisfacción carnal.
Hundimos, sin vacilar, el dedo en el diminuto frasco de cristal, contenedor de un exquisito paté(Crema proveniente de algún hígado triturado, previamente hinchado a ''agrietapiel''), para entonces llevarlo a la boca y detenernos a apreciar el sabor mas inerte, aunque suculento. Filas de jaulas ceñidas a patos con, a momentos, tubos incrustados en la garganta vertiendo alimento no suculento que aprieta las paredes de su interior, esto nunca lo vemos, el trabajo mugriento lo hacen otros y nosotros, con la venda, abrimos la boca.
La Industria, trata con nuestros compañeros sin la más mínima delicadeza, todo es masivo y ajustado, mas angustiante que vivir entre los engranajes de un reloj. Miles y miles de gallinas son escupidas por un enorme tubo de plástico que previamente las aspiró. A chorro llenan una macro jaula en donde cada una tendrá que conservar la posición que le haya tocado, sin huecos, con alas rotas.
''Un puerco anegrado grita desesperadamente por su vida al ver el palo metálico con alambre de hierro que se le agarra al cuello en un destello. -Los humanos solo se dejan ver para verter la comida plagada de químicos en el suelo, pero cuando al abrirse la puerta se asoma junto a ellos aquel palo niquelado opaco, significa que hoy alguien muere, eso todos lo saben, y se alborotan intentando evitar la finisima cuerda de metal que corta más que estrangula.- Solo detiene el grito para coger aire, un grito rasgado que exige y ruega piedad, tan rasgado como lo estara su torso, crujiente, crack. Puñalada en el cuello penetrante hasta el corazón, grito ahogado en sangre aun mas angustiante, rasgada de torso, extracción de contenido, puñalada, rasgada, extracción...Al final las pezuñas resbalan en la sangre, los últimos puercos cuestan menos de matar, ademas el olor de la sangre les agita la garganta, este olor concentrado debe de ser terrorífico. La sangre flotando fresca en el aire, recien liberada''
No entiendo como se puede matar a un animal después de haber vivido con el (por lo menos despues de haberle alimentado toda su vida), ¡no podría!, pero la posición en la que me he mantenido, la misma en la que he nacido, es aun peor, y eso si que lo hago, taparme los ojos con una venda que adquirí de niño, ignorando que lo que comía no era un ser inferior a mi, ni inferior a mi perro, yo, como todos los humanos, no estoy ya dentro de la cadena alimenticia carnivora. Se mantiene todo por el exquisito sabor grasiento, a pocos no les gusta. Mientras las industrias ceban con alimentos sanos(que podrian comer personas que mueren de hambre en todo el mundo) mezclados con químicos, a animales que no conocen el significado de un paseo a sus anchas o un buen polvo triunfal despues de haber insistido y luchado por el. No conocen el correr o voletear por encima de arbustos y riachuelos, el enseñar a sus crias, guiarles en esos primeros dias. Luego de toda una vida sin sentido llega la muerte de la mano de una aguda descarga eléctrica o una certera apuñalada, despedazado es transportado, envasado es comprado, en la calidez del ego mas vicioso es consumido.
Muchos creen que el vegetarianismo es limitarse, pero quien mantiene una dieta omnívora estándar está verdaderamente atado a lgo que no decidió el. Bien sabemos que la única limitación de un vegetariano es no comer carne, en cambio la dieta común es un régimen impuesto bajo envoltorio, en donde uno no es tan diferente de aquellos animales que come, es una pieza clave en el sistema férreo de la industria alimentaria masiva, que contribuye incluso a incrementar considerablemente el ritmo del cambio climático. Anuncios televisivos sellan la caja en la que nos encontramos, dificultando aun mas la acción de abrirla. ''Tu, carnívoro!'' dicen...
El humano está cara a cara con las responsabilidades que automaticamente adopta, el conocimiento se convierte así en un impulso ético. Matar a un humano está a un paso de matar a un animal, igual que la putrefacta nostalgia de juventud quebrada puede devenir en pedofília.